Cuidados
Cómo cuidar un vestido de tul para que pase de generación en generación

Un buen vestido de tul puede durar años y pasar de hermana a hermana, o guardarse como recuerdo. Estos cuidados hacen la diferencia.
Lavado
- Lava a mano con agua fría y jabón suave.
- No retuerzas el tul: presiona suavemente para sacar el agua.
- Si tiene flores aplicadas, lava solo la zona necesaria con un paño húmedo.
Secado
Sécalo colgado en un gancho acolchado, a la sombra. El sol directo puede cambiar el color, sobre todo en rojos y lilas.
Planchado
El tul no se plancha directamente. Usa vapor a distancia o una plancha a temperatura baja con un paño de algodón encima.
Guardado
Guárdalo en una funda de tela, nunca de plástico, y con la falda extendida para que no pierda volumen.
Un recuerdo para siempre: muchas mamás guardan el vestido de la primera comunión para la siguiente generación. Con estos cuidados, estará listo.













